lunes, 11 de enero de 2010

Breves

GOTAS
Lágrimas de hiel salen de mis ojos,
congelan tu miel, como el hielo al rojo,
amargan mi sed, se cierran mis poros,
nada que ofrecer, sólo cristales rotos.


ILUSA
Ahogando el dolor entre falsas sonrisas
quiso un día pensar que volverías.
Quiso sentir que le querías,
quiso olvidar que te soñaba.
Quiso alumbrar con tu espejismo
un rincón oscurecido por la nada.


VENUS

Batiendo agua arena y sal.
Nació de un reflejo y con el mismo se fue.
Sudor frío de mar.
Aire cepillando cabellos de nubes.
Roca manando de la tierra.
Raigambre inquebrantable.
De las espuma de las olas surgió.
Por el odio de los hombres murió.

martes, 5 de enero de 2010

Corazones inútiles

Desempolvando la vajilla de las grandes ocasiones me di cuenta de que se usa poco...como el corazón. Da pereza sacar algo tan valioso de la alacena. Algo que luego habrá que limpiar y volver a recoger en un armario nada más usarlo para que vuelva a ser pasto de los ácaros. Cada vez que la empleas, alguna copa, plato o bandeja se rompe, y al final te da tanta pena que optas por no moverla de la estantería... Convirtiéndose en una pieza de museo, que se mira pero no se toca, que por intentar conservarla la relegas a la inutilidad...
¿Qué pasaría si sacáramos los corazones de las vitrinas? ¿Si fuesen de uso cotidiano? ¿Si nunca hubiera que desempolvarlos porque los emplearíamos y tocaríamos todos los comensales día sí y día también?
Quizá así dejasen de ser un artículo de lujo...y la calidad sería la norma habitual.

viernes, 18 de diciembre de 2009

"Un cordiale fanculo ad un altro Natale"

El frío me corta la cara y las manos dejando pequeñas heridas en mi piel. Pero pese al frío me sigo desnudando en mi pequeña laguna de soledad...

Se acercan las Navidades y en estos días acostumbro a estar algo melancólica...o más bien, nostálgica. Pero creo que cada año que pasa me endurezco más y no sé hasta qué punto es bueno...
Cada vez me acuerdo menos de cuando la Navidad era mágica. Del olor a leña cuando íbamos a Fabara con los yayos a cantar villancicos alrededor del Belén y pegábamos con fueza al "tronc de Nadal" que "cagaba" regalos todas las Nochebuenas. Cuando por Nochevieja mi casa se llenaba de tíos y primos y celebrábamos el aniversario de mis abuelos jugando hasta las mil. Cuando la noche de Reyes era la más mágica de todas y disfrutábamos de la cabalgata de Pradejón en la que repartían regalos, uno por uno, a todos los niños del pueblo. Cuando no había que estar dividiéndose entre papá y mamá, Zaragoza, Pradejón, Galilea... Cuando no hacía falta fingir. Cuando había más sonrisas que lágrimas y estos días significaban algo más que un simple paripé...
Yo misma les he quitado ese significado a las Navidades. Para mí ya no son nada especial, y cada año ese hecho resulta menos doloroso. Son sólo días de vacaciones en los que como demasiado... Y así está bien.

De vuelta

Más de un mes sin escribir... tanto viaje y el ordenador muerto tendrá algo que ver...
Resumiendo, volví de Chipre con el corazón curado pero el pie dolorido. Con ganas de retomar contacto con mi pueblo pero sin tiempo de hacerlo. Llena de buenos propósitos pero sin capacidad física para cumplirlos...¡¡Estoy harta de las muletas!!
Poco después volví a Italia unos días. Pasta, pizza y algún inesperado reencuentro con viejos amigos, amores y desamores...
Y ahora otra vez aquí, más serena de lo esperado, con una pila de libros y apuntes esperando a que me decida a abrirlos...
Todos los diciembres se parecen, supongo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Rumbo a la isla de Afrodita...


Pues sí! Me voy a Chipre!! Donde se supone nació la diosa del amor, la pasión, el sexo, el instinto...no siempre ha sido bien vista en el Olimpo... Espero que el mar y la sal curen las heridas y el sol me despierte un poco de mi letargo otoñal. Invocaré a Afrodita y esperaremos el milagro...jaja.

El caso es que el otro día pensando en todo esto me dio por recordar la cantidad de gilipolleces que te llegas a oír un sábado noche de tíos cuya única intención es acostarse contigo. Algunas suenan más verosímiles y otras son pasteladas infernales que no hay quien se trague, pero todas tienen el mismo objetivo y es importante recordarlo. En el momento en que te pillan débil y te las crees un poco...estás perdida. No digo que tener una noche de sexo sea mal objetivo, sólo que algunos se equivocan de medio a medio cuando piensan que diciéndote estupideces sacadas de comedias románticas yanquis van a ganar puntos... Desde los que te dicen que nunca han conocido a nadie como tú con la mirada fija en tus tetas, pasando por los que te prometen que no buscan sexo mientras te invitan insistentemente a su casa, siguiendo por los que te mandan mensajitos contándote que les encantas y te doran la píldora continuamente, para terminar con los que te susurran que querrían que el tiempo se detuviera "aquí y ahora" (este fue poco creíble, pero le quedó bonito, sí señor, jaja)...
Mis favoritos son los que se piensan que prometiéndote "algo más" van a follar más fácilmente... Vamos a ver, si a los dos nos apetece pasará, y si no, pues no. No es necesario montarse una película y decirte treinta veces que le prometas que no es un rollo de una noche para no volver a llamar jamás. Recuerdo uno muy cachondo que me decía que esa noche había venido a Zaragoza sólo por conocerme...jajaja! Decía que era el destino. ¡Qué bueno! El muy capullo había venido a un concierto de Héroes... ¿Realmente hay tías que se creen esas trolas? Porque digo yo que si ellos las sueltan será porque a veces les funciona... El chico no estaba mal, todo hay que decirlo, y no me hubiera importado, pero la cagó con tanta tontería...jaja.

Tampoco nos vamos a engañar. Está claro que de vez en cuando a tod@s nos gusta que nos regalen un poco el oído...pero en fin, que por lo menos suene creíble...
En realidad es ahí cuando surge el problema, las historias creíbles son las que más pueden herir, porque es cuando te confías y dejas de tener el control... Pero casi nunca son sólo de un sábado noche.

Y así, reflexionando sobre la credulidad, la incredulidad, las esperanzas y los desengaños, me pierdo en divagaciones que me llevan a opinar que, sinceramente, las cosas son más fáciles para los creyentes. Para las personas que piensan que todo en esta vida ocurre por alguna razón, porque hay un dios que así lo quiere y por algo será. Es más fácil saber a quien rogar, a quien culpar y sentir que puedes esperar una respuesta, una señal. Albergar esperanza por algo y no sentirte idiota por ello. Confiar en alguien más grande que uno mismo. Y por eso se dice que la fe mueve montañas...

Por suerte o por desgracia soy atea. Siempre lo he sido. Pero no pienso irme de Chipre sin darme un chapuzón en los baños de Afrodita. A ver si me despierta la fe...y lo que no es la fe, ¡jaja! Después de todo, le rindieron culto durante casi un milenio...por algo será, ¿no?

lunes, 2 de noviembre de 2009

El desierto olvidado


Ojos fervientes y profundos.
Rabia y dolor combatiendo la esperanza, alimentando el orgullo de un pueblo que mantiene sus anhelos.
Golpes contra gritos lanzados al vacío de un mundo ensordecido.
Mundo de países cobardes y opresores.
¿Se puede vencer de forma pacífica?
Desesperación de un pueblo sin Estado.
Perdido en un limbo burocrático.
Que agota su paciencia mientras los culpables de su situación sorteamos un problema enquistado.
Evadimos nuestra directa responsabilidad del sufrimiento causado por nuestra ineptitud.

Seguro que los mandamases no han visto sus ojos...
No se han escalofriado con sus magulladuras de porras marroquíes.No han escuchado las sensatas voces exigiendo soluciones, exigiendo justicia para con un territorio borrado de la agenda internacional.
Demasiados intereses en conflicto...


Francia y EEUU apoyan a un Marruecos que se niega a ceder un ápice sobre la independencia del Sahara...Y España sigue eludiendo su papel en todo este lío que ella misma montó por una descolonización chapucera...¿Cobardía o razón de Estado? ¿Mejor ser justos o ser pragmáticos? ¿Qué les exigimos a nuestros gobernantes? Que actúen con justicia y en favor de la dignidad de una gente absolutamente desamparada que tienen derecho a un referéndum de autodeterminación, que ven pisoteados sus derechos más básicos día sí y día también; o que no se enemisten con dos países fronterizos con los que las políticas antiterroristas y de inmigración (por no hablar de las pesqueras, agrícolas, etc, etc.) deben ser por fuerza consensuadas? ¿Cuál es la política adecuada?
Quizá a los gobiernos les falte valentía...
Pero quizá la tuvieran si la población supiera de este tema, debatiera sobre este tema, y se posicionara a favor de un Sahara libre...
Lo bueno o malo de la democracia es que los gobiernos dependen de la opinión pública. Y eso a día de hoy, sólo está en manos de los medios de comunicación.
Unos medios que se ocupan poco de un tema que a los gobiernos no les interesa airear...

Pero fue gracias a un grupo de periodistas que yo pude saber algo del vergonzoso papel que desempeñan las fuerzas de paz de la ONU, que rinden pleitesía a los intereses marroquíes, más pendientes de su propia seguridad que de la de aquellos a quienes deberían proteger: los saharauis.

Así que supongo que en todo esto, como en casi todo lo que pasa en este mundo: TODOS SOMOS RESPONSABLES. Por no conocer, por cerrar los ojos, por dar la espalda, por no preocuparnos más que de lo que ocurre en nuestro círculo más cercano, por no ser conscientes de nuestra fuerza y por no querer exigir a nuestro país que solucione este asunto que lleva pendiente demasiado tiempo...

Pero sí, probablemente yo, más allá de esta torpe entrada, no haga nada, y siga más preocupada por si mi pie evoluciona, que por las torturas que se producen a diario en las cárceles de ese país paradigma del islamismo moderado...

¡Qué triste!

martes, 27 de octubre de 2009

Coffee break

Otra vez esperando sin saber muy bien a qué.
Sin saber muy bien a quién.
Sin saber muy bien por qué...
Me paso la vida dejando correr las horas.

Inercia.

Pero de repente algo remueve tu conciencia
como un badajo en una campana,
que te golpea y resuena.

La vida es muy corta.
Y aunque me dé asco es lo único que conozco.
Nadie quiere dejarla, supongo que será por algo.

Pero yo me canso de esperar.
De observar cómo transcurre el tiempo.
Cómo fluyen los ríos.
Cómo pasan las mareas, la estaciones, las lunas...
Yo sólo observo.

Quiero participar de un mundo en el que me encuentro suspendida. Y atrapada. Como una mosca en un vaso de cristal. Es un mundo feo. Pero es el que hay.
Estoy cansada de ser mero espectador de una mala obra.
Si pudiera ser menos crítica...Menos consciente...Más sociable...

Menudas reflexiones para una pausa-café en un curso de arqueometría...

Hoy es el funeral de una buena persona. Muy joven todavía. Yo creo que al menos tuvo una vida plena...Y eso es algo que nadie podría decir si mañana las campanas tañeran por mí...

Una amiga tiene un hijo mientras otra desaparece...y yo sigo observando los ciclos.

Los de todos...

Así que en este vaivén te deseo lo mejor. Date a la vida mundana y cuando llegue el día en que sientas el mismo vacío que siento yo, procura sonreír pese a todo. No caigas como una mosca en un vaso de cristal. No te aísles por miedo. No desprecies las banalidades, a veces son imprescindibles para seguir adelante. Pero procura distinguirlas y reconocer las que no lo fueron...No permitas que el vacío te carcoma; ni que el orgullo te condene a la soledad.
¡VIVE!

sábado, 10 de octubre de 2009

Hay días en los que es mejor no despertar...

Hay días en los que es mejor no despertar...
A veces las cosas cambian de un extremo a otro en tan poco tiempo que no somos capaces de asimilarlo...
Me cuesta aceptar lo que considero injusto. No acepto aquello que no entiendo. Me lamento demasiado.
La vida no es como en las películas. Se parece más a los culebrones. Y en el fondo, ¿qué más da? No importa lo que pase, sino cómo lo afrontes...
Yo estoy cansada.
Me harta esta vida en la que parece que siempre hay que estar luchando. Luchando, ¿Por qué? ¿Por quién? ¿Para qué?
No lo sé. Cuando parece que ves un poco la luz siempre ocurre algo y se termina jodiendo.
Y no queda más narices que seguir adelante...
Pero no sé por qué...
No sé qué espero conseguir de este mundo tan vacío. Ni siquiera sé si es bueno esperar algo...porque la decepción suele ser mayor. Me agotan las desilusiones.
Soy vaga hasta para vivir. Me supone un esfuerzo que sólo se ve compensado por esos pequeños momentos en que te diviertes.
Me gusta divertirme. De hecho es lo único positivo que le encuentro a la vida. Pero suelen ser momentos efímeros que compartes con gente efímera que desaparecen en cuanto termina la fiesta. Hoy ni siquiera está bien visto.
Y no se puede compaginar sin una fuente de ingresos...Y para conseguir unos ingresos hay que conseguir un trabajo, para lo cual hay que competir...y luchar... Y no me gusta.
Tanto tiempo intentando no destacar demasiado para encajar en un mundo de mediocridad donde la masa lucha por lo contrario...
No sé si quiero aislarme, si me quiero volver terrorista y petar por los aires un sistema de mierda, donde la burocracia, con sus leyes y su "justicia" nos trata a todos "por igual", o dejarlo todo e irme por ahí a buscarme la vida...
Seguro que al final vuelvo a la tierra y sigo el guión marcado... sólo que desde hace una semana el guión ha sufrido alteraciones y yo no sé cómo reaccionar.

Tengo rabia. Y una sobredosis de hormonas. Y eso es peligroso y tiene como resultado este tipo de escritos...
Será mejor irme a dormir y ver con qué pie me levanto mañana...

Aunque preveo que será con el izquierdo...;)

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Reflexiones históricas

Hace unos días estudiando Tendencias historiográficas me entró un arrebato destructor y escribí un montón de "lindezas" sobre Herodoto. Si Heródoto nunca hubiera escrito sobre las Guerras Médicas yo nunca me las hubiera tenido que estudiar y me habría ahorrado trabajo... ¿Por qué narices se le ocurrió escribir historia?
El caso es que poco después de leerme la teoría, me leí un par de fragmentos de su obra. Y después de la de Tucídides y... fue increíble. Los antiguos escriben cosas con bastante más sentido que los contemporáneos. Durante toda la carrera he comprobado que me aburren las teorías que los autores actuales escriben sobre los antiguos (porque generalmente no les llegan ni a la suela del zapato), pero tener la oportunidad de saber qué vivieron, qué pensaban y por qué se preocupaban gente que vivió hace dos milenios y medio (siglo arriba siglo abajo)...es simplemente mágico.
"En la certeza de que el bienestar humano nunca es permanente" (Heródoto I-89)
"Es más fácil a los hombres alejar la desdicha que conservar la dicha" (Tuc.III-39)
"Es innato absolutamente en los hombres despreciar al que les adula y admirar al que no cede ante ellos" (Tuc. III-39)
"Sólo es perdonable lo involuntario" (Tuc. III-40)
En unos brevísimos fragmentos sacas frases lapidarias sobre la naturaleza humana. En realidad hoy nadie se preocupa por este tipo de cosas. Ellos cuando escribían su historia procuraban encontrar la parte trascendental de los hechos. Las raíces del comportamiento del hombre.
Pero entonces, sigo estudiando y aparece Aristóteles para hundirme de nuevo en mi duda permanente de "Historia,¿por qué? ¿para qué?". Según Aristóteles, la historia se ocupa de lo anecdótico, de las coyunturas humanas que han ocurrido de ese modo como podrían haber ocurrido de otro. Así piensa, que tiene mucho más valor la lírica que la historia porque se ocupa de las sensaciones más profundas del hombre, las que trascienden, las que permanecen. Menosprecia en cierto modo la historia diciendo que la poesía tiene mucho más de filosófico, mientras que la historia se ocupa de lo episódico y circunstancial.

Durante toda la carrera me he preguntado para qué sirve la historia, y si realmente me gusta. Esa duda me ha hecho plantearme dejarla muchas veces y sólo en momentos muy concretos, como cuando leí a Tucídides, o cuando leí "La formación de una sociedad represora" de Moore, o estudiando las religiones del mundo clásico, se ha disipado. Generalmente la gente tiene muy poca idea de lo que es la historia como disciplina. Casi todos tienen el concepto de las cuatro cosas que les cuentan en el instituto. Lo ven como una especie de narración de hechos ordenados cronológicamente y casi planos.
Yo debo decir que cualquiera que haya leido mucha novela histórica sabrá muchos más hechos concretos que yo, que según pasa el exámen suelo borrar muchísimos datos, nombres y fechas de mi cerebro. Pero no sabrá HISTORIA. La historia es una disciplina con una metodología compleja detrás. Con muchísimo debate interno. Y con una carga teórica más allá de los acontecimientos concretos que casi nadie conoce. Muchas veces ni los propios historiadores que van derechos a enseñar a los institutos. No es una carrera difícil de aprobar. Quizá sí sea difícil de comprender en profundidad. Los profesores no suelen exigir esa comprensión. Aunque la agradecen cuando la ven en un exámen.

Después de muchos años en la carrera sigo sin tener muy claro para qué sirve la historia, pero sí sé lo que a mí me ha aportado. Me ha hecho plantearme un montón de preguntas que probablemente en ningún otro campo hubiera tenido ocasión de formularlas. Me ha potenciado todavía más el espíritu crítico con todo aquello que me cuentan. Siempre se debe ser crítico con las fuentes, ver quién lo escribe y qué ideas y objetivos hay detrás. Contrastar. Eso ya lo hacía antes de entrar en la carrera, pero el conocimiento histórico te hace desenmascarar los objetivos ocultos mucho más fácilmente, te hace conocer los mecanismos sociales que operan tras de sí. Te aporta imparcialidad, y te hace ser consciente al mismo tiempo de tu propia subjetividad. TU conocimiento previo, tus ideas, te predisponen irremediablemente a adoptar una u otra actitud hacia un acontecimiento. Al final lo que la historia consigue es que me cueste creer en nada. Consigue que encuentre aspectos positivos y negativos a cualquier tipo de sistema, organización social, puntos de vista...y eso desemboca en que a veces siento que soy tan escéptica que soy incapaz de tener ideales, o al menos, de convencer a nadie de que lo que yo creo es bueno. No considero que tenga ese derecho.

Así a lo tonto me doy cuenta de que la historia puede ser muy útil a las personas. Pero todo lo que te ofrece, hoy no es útil al sistema. Y por eso va quedando cada vez más relegada en esta sociedad cientifista.

Es precisamente su vocación científica lo que ha ido cambiando los paradigmas y lo que ha terminado por hacerla inútil para el sistema. Hoy se trata de hacer una historia "científica" en el sentido de que se procura perseguir la imparcialidad y apoyar las teorías e interpretaciones en datos, intentando desvincularse de fines políticos guardando la mayor fidelidad posible a la realidad de los hechos.
Obviamente, hoy, como siempre, hay muchas historias e historiadores, que como hijos de su tiempo hacen historias perniciosas y se dejan llevar por fines políticos. De hecho creo que esa es la verdadera utilidad de la historia. La historia siempre ha servido a fines políticos. Hoy, al tratar de liberarse de ellos, al buscar la objetividad, la historia se está suicidando pues resulta inútil al sistema.
Si se continúa por esta vía, será una disciplina más sincera. Pero será una disciplina muerta.

Buf! Vaya rollo que he soltado! Pero es que este tipo de comidas de cabeza no se las puedo contar a nadie sin dormirles. Por eso me desahogo aquí y el que se aburra que deje de leer.

domingo, 20 de septiembre de 2009

En mi laguna

Hoy vengo a mi laguna
a dejar pasar las horas.
A nadar entre palabras.
A borrarme los recuerdos.
A que el agua cristalina
me mezca con su susurro.

Me zambullo.

Que sus olas transparentes
difuminen mis naufragios.
Que las sirenas entonen
sus narcóticos cantos.

Que me duerma.

Y entre sueños de piratas
sigo surcando los mares,
las lagunas, los oasis.
Y entre oasis de memoria
voy perdiendo los sentidos,
los dolores, los latidos.

Buceando.

Ya sin aire,
en el fondo, en el fango.
Ya con frío.

Encallando.

Con la asfixia de tu ancla
lloraré entre sus cadenas.
Con la fuerza de mi calma
lucharé para romperlas.
Silenciando tus temores con mi aliento.
Suspirándote palabras en silencio.

Tomo aire.

Hoy respiro nuestras lágrimas
que reviven mi laguna
anegando los desiertos.
Escondida entre sus dunas
esperando que me encuentres,
pasa el tiempo.

Naveguemos a la luna.